Fisura de costilla: qué es y cómo tratarla 

Una fisura costal es una afección en la que se fractura de forma incompleta una costilla. Suele estar causada por una caída, un traumatismo directo en el tórax o un accidente de tráfico.

También puede deberse a una patología  como la osteoporosis o el cáncer. Las fisuras costales pueden ser muy dolorosas y, si no se tratan correctamente, pueden acarrear complicaciones.

En este artículo hablaremos de qué es una fisura costal, las causas, los síntomas, el diagnóstico, el tratamiento, la prevención y la importancia de la fisioterapia en la intervención.

Qué es una fisura de costilla

Una fisura costal es una fractura incompleta de un hueso costal. Puede estar causada por una fuerza directa o indirecta, o por una afección médica.

Las fisuras costales pueden ser muy dolorosas y provocar complicaciones si no se tratan correctamente.

Existen varios tipos de fracturas costales:

  • Una fractura completa es cuando una costilla se rompe en dos o más trozos.
  • La fractura en astilla se produce cuando una costilla se dobla pero no se rompe.
  • La fractura por compresión se produce cuando una costilla sufre una gran presión sobre una zona concreta que excede los límites plásticos del tejido, produciendo aplastamiento del mismo.
  • Una fractura por estrés se produce cuando una costilla se debilita debido a un mecanismo que produce estrés repetitivo, debilitando el tejido óseo.
    El tipo más común de fisura costal es la fractura completa, que puede estar causada por una fuerza directa, como una caída, un accidente de tráfico o un traumatismo directo sobre el tórax. 

Causas de una fisura en las costillas

Hombre mayor tacándose las costillas.

Hay varias causas de fisura costal. La causa más común es una fuerza directa o indirecta, como una caída, un accidente de tráfico o un traumatismo directo en el tórax.

Otra causa frecuente de fisura costal es el estrés repetitivo o el uso excesivo.

Este tipo de fisura costal se denomina fractura por estrés y suele estar causada por actividades como correr, saltar o levantar objetos pesados.

También es posible que una fisura costal esté causada por una patología  como la osteoporosis o el cáncer.

La osteoporosis es una patología  en la que los huesos se debilitan y se vuelven quebradizos por falta de calcio.

El cáncer también puede causar una fisura costal debido a tumores u otros procesos neoplásicos.

Causas de una fisura en las costillas

Los síntomas de una fisura costal pueden variar en función del tipo y la gravedad de la lesión.

El síntoma más común es el dolor en la zona torácica que aumenta con el movimiento o la respiración. Otros síntomas pueden ser hinchazón local, sensibilidad, hematomas, dificultad para respirar y un chasquido al mover la zona.

El dolor puede empeorar al realizar respiraciones profundas o al presionar la zona afectada, con el movimiento del tronco o al toser y estornudar. 

Cómo se diagnostica una fisura de costilla

El diagnóstico debe realizarse teniendo en cuenta la clínica que presenta el paciente y realizando las pruebas de imagen adecuadas, radiografía o tomografía computarizada, que permite confirmar la existencia de la lesión y otros posibles daños asociados, ya que el TAC, ofrece una visión más detallada de la costilla y la zona circundante.

En algunos casos, el médico también puede solicitar una resonancia magnética o una gammagrafía ósea para completar el diagnóstico.

Estas exploraciones determinan la gravedad de la lesión y las mejores opciones de tratamiento.

Tratamiento y recuperación de una fisura de costilla

Fisioterapeuta tratando a un paciente.

El tratamiento de una fisura costal depende del tipo y la gravedad de la lesión. En la mayoría de los casos, se recomienda guardar reposo y evitar actividades que ejercen tensión sobre la costilla.

Debemos mantener estos hábitos durante 3-6 semanas, para evitar empeorar la dolencia. La fisioterapia respiratoria, es importante en este momento del tratamiento, para evitar que se produzcan acúmulos de secreciones y mantener la capacidad pulmonar.

El seguimiento de la evolución del paciente, se realiza en nuestro centro de rehabilitación ubicado en la zona de Tetuan (Madrid), se encargará del seguimiento, prevención y recuperación de la zona dañada.

En ILUNION te guiamos para que puedas entender qué áreas pulmonares debes expandir, consejos para realizar la inspiración y espiración de forma correcta, así como la forma más adecuada de realizar ejercicios terapéuticos de movilidad de tronco y la columna hasta la completa recuperación.

 

 

Cómo prevenir una fisura en las costillas

Hay varias medidas que pueden tomarse para reducir el riesgo de fisura costal, como llevar equipo de protección cuando se practican deportes u otras actividades que impliquen microtraumatismos de repetición.

Es importante mantener una buena salud ósea siguiendo una dieta equilibrada y consumiendo suficiente calcio y vitamina D.

Esto puede ayudar a reducir el riesgo de fisura costal causada por la osteoporosis u otras afecciones médicas y adquiere especial relevancia en algunas etapas de la vida asociadas a procesos hormonales fisiológicos.

Fisioterapia y rehabilitación de una costilla rota

La fisioterapia es una potente herramienta en el proceso de recuperación de una fisura costal, reduce el dolor, la hinchazón, mejora la movilidad, fortalece los músculos propios de la caja torácica y acelera los procesos fisiológicos que llevan a la resolución de la patología.

El fisioterapeuta puede utilizar diversas técnicas, como terapia manual, técnicas de calor o frío, estiramientos y ejercicio terapéutico. Estas técnicas pueden ayudar a reducir el dolor y mejorar la movilidad de la zona torácica.

  • Para levantarse de la cama con una costilla rota o fisurada es aconsejable girarse primero de lado y ayudarse con los brazos para incorporarse lentamente. Evitar movimientos bruscos del tronco puede reducir el dolor y prevenir molestias adicionales en la zona afectada.

  • El tiempo de recuperación de una fisura de costilla suele oscilar entre 4 y 8 semanas, aunque puede variar según la gravedad de la lesión, la edad y el estado de salud de la persona. Durante este periodo es importante limitar esfuerzos físicos y seguir las recomendaciones médicas o de fisioterapia.

  • Los síntomas más habituales de una costilla rota o fisurada son dolor intenso en las costillas, molestias al respirar profundamente, toser o moverse y sensibilidad al presionar la zona afectada. En algunos casos también puede aparecer inflamación o hematomas. Para confirmar el diagnóstico es recomendable acudir a un profesional sanitario.

  • La radiografía puede ayudar a detectar una fisura de costilla o una fractura costal, aunque algunas fisuras pequeñas no siempre son visibles en las primeras pruebas. Cuando existe sospecha clínica y el dolor persiste, el especialista puede solicitar pruebas complementarias como TAC o resonancia.

  • Es importante consultar con un profesional sanitario cuando un golpe en las costillas provoca dificultad para respirar, dolor intenso, fiebre, mareos, hematomas extensos o tos con sangre. Estos síntomas pueden indicar una lesión más grave o complicaciones asociadas.

  • Durante la recuperación de una fisura costal conviene evitar movimientos bruscos del tronco, cargar peso, realizar ejercicios de impacto o movimientos que aumenten el dolor en la caja torácica. También es recomendable limitar actividades que impliquen torsiones o presión sobre las costillas.

  • Dormir de lado con una costilla rota puede resultar doloroso, especialmente si se apoya el lado lesionado. Lo más recomendable suele ser dormir boca arriba o sobre el lado contrario a la lesión, utilizando almohadas para mejorar la postura y reducir la presión sobre las costillas.

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